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Guía práctica de simulación CFD

La dinámica de fluidos computacional (CFD) ayuda a comparar flujos, presiones y temperaturas. Un resultado útil comienza con una pregunta de ingeniería clara y datos de entrada trazables.

Definir primero la decisión

Especificar qué se necesita comparar: pérdida de carga, refrigeración, fuerza aerodinámica o distribución del flujo. Definir casos operativos, unidades e incertidumbre aceptable.

Geometría, física y malla

El modelo describe el dominio fluido y, para transferencia de calor conjugada, los sólidos pertinentes. Las simplificaciones geométricas deben conservar los fenómenos relevantes para la decisión.

  • Elegir un comportamiento estacionario o transitorio, las propiedades del fluido y un tratamiento apropiado de la turbulencia.
  • Definir entradas, salidas, paredes, cargas térmicas y condiciones iniciales con fuentes trazables.
  • Resolver las zonas próximas a paredes, pasos estrechos y gradientes fuertes, y comprobar la sensibilidad al refinamiento de la malla.

La convergencia no es la validación

Supervisar residuos, balances de masa y energía y magnitudes de ingeniería de interés. Una solución estable o un mapa de contornos en color no demuestra por sí solo la precisión. Comprobar, cuando proceda, la sensibilidad a malla, paso temporal y condiciones de contorno.

Resultados que permiten decidir

Presentar campos de velocidad, presión y temperatura, magnitudes integrales y comparaciones entre variantes. Documentar hipótesis, unidades y límites. Comparar con mediciones o casos de referencia adecuados antes de considerar validado el modelo.